Marzo 6th, 2008

6 Marzo 2008 - El “23 - F” de la ignominia: Rumasa

Leemos en la contraportada del digital Vistazoalaprensa, firmado por Félix Arbolí,  el artículo que se reproduce a continuación.

 EL “23-F” DE LA IGNOMINIA: RUMASA

Félix Arbolí

Mi historia comienza hace 25 años el 23 de febrero de 1982 y aún no ha terminado.

Siempre me he sentido orgulloso de mi naturaleza andaluza, sin con ello pretender que consideren a mi tierra como la mejor del mundo, como hacen otros y con menos méritos, ni refregar mi origen gaditano a diestro y a siniestro, como acostumbran aquellos que citan a su ciudad natal como paradigma del no va más. Creyéndose unos privilegiados sobre el resto de los españoles. Hay gustos para todos y teorías nada fáciles de asimilar. conste que este gusto sobre mi procedencia, no quiere decir que me sienta nacionalista o secesionista. El andaluz bien nacido nunca renuncia a la primacía de su españolidad sobre su regionalidad. Primero España y luego sea bienvenido todo lo demás. Aunque me sienta excesivamente vinculado a todo lo que tiene aires, sabores y olores gaditanos, hasta que la muerte nos separe, como en las bodas, pese a que muchas actualmente son efímeras y estén condicionadas. Meros contratos de compra-venta con sus correspondientes cláusulas.

El que ha nacido en ese pequeño rincón donde acaba Europa siente todo lo relacionado con su tierra como algo propio. Disfruta de los éxitos de sus paisanos y se duele de sus injusticias y fracasos, porque lo considera como ofensas propias.

Hace ya muchos años, tantos que no quiero ni mencionarlos para no pensar en lo mucho que he corrido y la poca gasolina que me queda, sonaba en los ambientes vinateros jerezanos el nombre de unas bodegas, las de Zoilo Ruiz-Mateos, con su famoso fino “Tío Mateo”. era una empresa con solera y tradición, en lucha constante con los grandes emporios de los Domecq, Garvey, Palomino y Vergara, Williams and Humbert, Osborne, González Byass, etc, etc. No era de las más fuertes respecto a su expansión y distribución más allá de nuestras fronteras, pero su marca si estaba entre las más acreditadas. Era un vino de rompe y rasga, con una elaboración a base de años y solícitos cuidados y un sabor de categoría capaz de revitalizarnos y optimizarnos  con el solo hecho de olerlo. Uno de esos vino que dan forma y tradición a una tierra tan ligada al exquisito caldo de la uva. Hoy la mayoría de los grandes han caído o cambiado de manos y Ruiz-Mateos se ha convertido en el pretérito y mencionado emporio vinatero.

En esos años mozos jamás pude pensar que el apellido Ruiz-Mateos iba a sonar en España y en el mundo como paradigma del auténtico milagro español. Ni yo, ni nadie en su sano juicio. Luego, a medida que fue ascendiendo el fimamento financiero y empresarial con ese ímpetu  imparable y prodigioso, fue captando la admiración y la simpatía del pueblo y los recelos y envidias de esos seres mezquinos y cínicos que de cara a la galería figuraban como amigos y aduladores y en la oscuridad de la traición alentaban el aniquilamiento de ese poderoso y envidiado colega, miembro de su misma Obra. Aunque no creo que esa sucia y nauseabunda maniobra haya sido “Obra de Dios”, ni honre a sus miembros que intervinieron en la trama.

Fueron miembros muy difíciles en todos los sentidos para esa gran familia española, que dando un claro ejemplo de solidaridad y esfuerzo común formaron una apretada piña en torno a la Virgen del Perpetuo Socorro, (la advocación prfereida de mi madre), y aguantaron con la fuerza y el valor que proporciona la verdadera y sentida Fe que llegaran tiepos mejores. Admiro el valor, la entereza, la hombría y el coraje que hay que tener para pasar injustamente de ser el financiero más importante de España a verse barriendo el suelo de una cárcel alemana. Pero sin perder la dignidad, ni demostrar que se hallaba derrotado. Porque cuando se tiene la conciencia tranquila, se conserva intacta la fe y se siente el calor de la familia sin exclusiones, ni condicionamientos, más tarde o temprano el Perpetuo socorro demuestra su eficacia. No te hace falta disfrazarte de “Supermán” para demostrar lo que eres.

 Viviendo ya en Madrid, ejerciendo el periodismo, hice un reportaje sobre el vino en la provincia gaditana para el diario “El Alcázar”, donde entonces escribía. visité una serie de bodegas, las más importantes de Jerez y del Puerto, aparte de algunas chiclaneras, buscando el patrocinio de esas páginas. Entre ellas, una de RUMASA, creo que eras la de Palomino y Vergara, (la marca de los buenos creadores) y me informaron que debía ponerme en contacto a mi regreso a Madrid con la señorita encargada de las relaciones públicas. Estuve entonces en las Torres de Jerez, donde me atendió dicha señorita  con toda amabilidad indicándome que debía decidirlo Don José María. Quedamos que me avisaría al Diario. a pesar de esperar más tiempo del debido, no obtuve respuesta y salió el reportaje sin esa bodega y la colaboración de RUMASA. Algo que me pesó, pues era un señor que me caía muy bien y admiraba profundamente al ver hasta donde había llegado a pesar de las muchas zancadillas y osbtáculos que encontró a lo largo de su camino. Pensé que cuando se está en las nubes no se suele mirar para abajo, para evitar la contaminación del suelo y las molestias de los desfavorecidos. era la firma en la que mayores esperanzas tenía para el éxito de mi trabajo.

Luego llegó el funesto episodio con su secuela de barbaridades, abusos e injusticias y me dolió ver que lo mejor que había parido nuestra tierra se lo estaban rifando los mercaderes como hicieron los soldados con el manto de Jesús. Me sublevó el cinismo del ministro  que llevó a cabo la misión demoledora con esa saña y terquedad propias del resentido  y me asqueó aún más los meapilas que salieron a la palestra salpicándose con el fango que levantaba esa manada de depredadores. ¿Dónde estaban los hermanos de la Orden a la que estoy seguro él ayudó en sus buenos tiempos con la esplendidez que le caracteriza?. Algunos de sus apellidos más notables y destacados figuraban  en la jauría de hienas que pretendían despedazar a la presa herida. Si aún viven, ¿qué mayor castigo que soportar los remordimientos de su traición y las protestas de su conciencia?. Si ya no están entre nosotros que Dios les haya perdonado.

en aquellos tiempos estuve tentado y porngo a Dios por testigo de lo que digo, de haber enviado mis 2pequeños ahorros, una miseria para que en sus manos y con su portentosa habilidad y honradez pudiera levantarse y llegar nuevamente a las estrellas el sitio habitual de los privilegiados. Pensaba que si unos y otros hacíamos lo mismo, estaba seguro que él sacaría partido a nuestro ahorros y todos saldríamos ganando. Luego pensé que a lo mejor lo consideraban una ofensa y mi actitud iba a tener  el efecto boomerang. Por eso no lo hice. ¡Ah, te voté en las elecciones de 1989 y cuando lo hice manifesté en voz alta ante la asombrada mesa electoral y el público presente: “¡ Voy a votar  a Ruiz Mateos para fastidiar a Felipe González!”. Era mi venganza a su injusticia.

Admirado José María, perdona que te tuteee pero mis años me otorgan ese privilegio, se que andas un poco fastidiado. Lo lamento de verdad. España y mucho miles de españoles te necesitan  para que les des seguridad en el trabajo  y confianza con tu honestidad y hombría de bien. Eres el más rico de toda España, no lo pongas en duda, porque independientemente de los bienes económicos que puedas tener, que sí son importantes, lo es más esa familia doblemente grande, en número y calidad humana con la que jamás te sentirás desprotegido o aislado. Y tienes a esa mujer maravillosa, siempre sonriente y decidida, aunque la procesión vaya por dentro, dispuesta a defender con uñas y dientes lo que Dios y su Virgen del Perpetuo Socorro le han encomendado.

Gracias por el detalle que no esperaba, ya que tengo una profesión que da todo a cambio de nada y cuando alguien se acuerda de agradecer alguna atención desinteresada nos coge de sorpresa y nos hace creer que estamos en otro mundo. ¡Y ojalá fuera verdad!.