28 Abril 2009 – Nueva Rumasa, un modelo de inversión productiva
Leemos en el Blog Tareas Aplicadas, publicado por Mis Proyectos Académicos, el post que se reproduce a continuación
Nueva Rumasa, un modelo de inversión productiva
He leído las distintas opiniones sobre la intención de la emisión de pagarés corporativos de Nueva Rumasa. Con mayor o menor tino, encontramos ciertas conjeturas que apuntan algo más allá del objetivo anunciado de financiar compras para su expansión; incluso aparece la idea de un “test de mercado”. Tampoco han demorado malintencionados mensajes dirigidos a promover infundados recelos acerca de la solvencia en la retribución.
Lo cierto y constatado es que el grupo empresarial de Ruiz-Mateos tiene sobrada capacidad crediticia para desarrollar todas sus operaciones con el más satisfactorio resultado. A diferencia de muchos establecimientos exclusivamente financieros donde desconocemos el objeto real que avala nuestra inversión, aquí se indica claramente que la operación está respaldada por industrias concretas, empresas identificadas que producen y distribuyen bienes tangibles.
Cuando observo que algún desinformado menciona que los suscriptores sujetan sus inversiones en “un acto de fe”, me pregunto qué sería de las aseguradoras y de la propia banca si utilizásemos siempre el mismo baremo. Sencillamente, lo del “acto de fe” está fuera de lugar. Nueva Rumasa es sinónimo de estabilidad económica y crecimiento productivo real.
En cuanto a la hipótesis de un plan más complejo, a estas alturas tenemos elementos para valorar la posibilidad de un nuevo ensayo estratégico. La oferta del grupo para hacerse cargo de Caja Castilla La Mancha (CCM) no sólo deja patente que la cuestión de la solvencia está más que superada, sino que también llegamos a la conclusión de que este conjunto de empresas necesitaba su propio centro de finanzas. Se trata de instaurar un modelo global similar a la Corporación Mondragón, un exitoso proyecto industrial que cuenta con su propia cooperativa de crédito, Caja Laboral. De hecho, la noticia no me ha sorprendido porque en septiembre de 2007 ya conocimos la intención de adquirir un 10% de Northern Rock, primera víctima de la crisis “subprime” en Europa.
No es la habitual participación en un capital que será trasvasado de un lugar a otro sin que sepamos los canales financieros por los que circula, no es aquel dinero que se transforma en otra moneda dentro una dinámica meramente especulativa sin generar más riqueza. Esa práctica acaba en lo que hoy denominamos crisis. Por el contrario, la emisión de deuda formulada por Nueva Rumasa tiene una finalidad precisa, productiva, que realmente garantiza a los inversores en qué se transforma.