19 Mayo 2008 - “Rumasa: 25 años de admiración”
Firmado por Javier M. Faya, leemos, en Diario de Burgos, el artículo que se reproduce a continuación
Rumasa : 25 años de admiración
José María Ruiz-Mateos es un ejemplo para los empresarios o para los que, como servidor, sueñan con serlo algún día
Decía Honoré de Balzac que Detrás de una gran fortuna hay un crimen. Puede que sea cierto, pues el camino hacia la cumbre está lleno de sherpas que por dos duros te guían, de trepas, de lameculos, de vendedores de motos -y hasta de su santa madre-, de ladrones… Incluso de asesinos -literales o no-. Truman Capote echaba un poco de su pimienta verde y decía que era mejor ser amigo de un rico que serlo. Mentía. Yo siempre quise ser empresario. Y rico.
Recuerdo en un curso de Jóvenes Emprendedores en Navarra a un señor muy trajeado que nos felicitó dos veces por ser «egoístas». Y es que mucho de lobo solitario tiene ese hombre de negocios, que de la nada crea riqueza y que es capaz, cual Ave Fénix, de resurgir de sus cenizas. Una ex me comentó que el currante se preocupa por que la nómina le llegue a fin de mes, pero un empresario, a menudo, no puede dormir pensando en problemas, en malos augurios como los de ahora, en su gente. Y es entonces cuando uno se hace la pregunta del millón: ¿Sería capaz de dejar mi trabajo por montar una sociedad? Cuando uno ve que las ayudas se orientan a parados, a autónomos -los maltratan-, a pipiolos… te echas a llorar. No me extraña que seamos de los menos emprendedores de Europa. ¿Por qué no se puede empujar al que ya tiene un sustento y puede dejarlo libre a corto plazo?
Los ejemplos de esos man made by himself, capaces de crear riqueza, son muchos y muy cercanos -no soy pelota porque, entre otras cosas, me quedan dos telediarios-. Incluso el viernes recordamos en portada al señor Andrés. Y uno rememora los manteles del señor Pascual…
Yo me quedaré con un paisano de mi pueblo, Rota -que hay que hacer patria, coño-, don José María Ruiz Mateos, que para mí fue un ejemplo desde niño -por todo lo que conquistó y sufrió desde 1983, incluso con el escandaloso último encarcelamiento, mientras De Juana Chaos se descojonaba de todos nosotros- para los empresarios y para los que, como servidor, sueñan con serlo.

