Diciembre 10th, 2007
10 diciembre 2007
Juan Soto escribe en El Progreso
“Cuando don Manuel García Pelayo, presidente del Tribunal Constitucional e ilustre lucense consorte, fue invitado por el Gobierno a regresar al exilio venezolano, a ver si así se desvanecían sus escrúpulos sobre la legalidad de la incautación de Rumasa, se le recordó que el PSOE, impulsor de la medida, contaba con diez millones de votos, respaldo susceptible, por lo visto de ser esgrimido como patente de corso. Desde entonces, nuestra confianza en el TC es francamente nula” (….).
Comments Off

