27 Octubre 2007

Por admin, Octubre 27, 2007 7:17 pm

En “Vidas Paralelas” (El Mundo) Pedro G. Cuartango escribe

….”El nivel de desprestigio del Constitucional tiene un precedente: la sentencia que legitimaba la expropiación de Rumasa en diciembre de 1983. El Pleno del Alto Tribunal estaba dividido en dos mitades: seis contra seis magistrados y decidió el voto de calidad del entonces presidente del Constitucional, el jurista Manuel García-Pelayo.García Pelayo sucumbió a las fuertes presiones del Gobierno de Felipe González, que habría quedado noqueado en caso de una sentencia adversa. El presidente del Constitucional votó probablemente en contra de sus convicciones para evitar una crisis gubernamental de consecuencias imprevisibles.La leyenda dice que, murió en Venezuela en 1991, sufrió remordimientos hasta el final de sus días. Era, sin duda, un hombre honesto, que creía en la fuerza del Derecho.La sentencia sobre Rumasa sumió también al Constitucional en un gran descrédito, que se fue acrecentando cuando se conocieron las irregularidades en la venta de las empresas del holding de la abeja y su alto coste para el Estado”…..

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